Asesoramiento y apoyo legal

En CONCILIERI ABOGADOS podemos resolver todos aquellos problemas de la esfera del mundo empresarial que puedan afectarle a Ud. y a la mercantil que representa: Constitución de sociedades en sus distintas formas jurídicas, fusiones y absorciones, liquidaciones, concurso de acreedores, contractual y toda clase de aspectos que tienen que ver con la vida de la sociedad.

De igual forma, podrá encontrar en CONCILIERI ABOGADOS asesoramiento de carácter fiscal, con su deriva económico-administrativa o contencioso-administrativa, distintos aspectos que le serán resueltos por nuestros abogados de manera eficaz, siempre velando por su interés y el de su empresa.

Por último, podrá confiar en CONCILIERI ABOGADOS para toda cuestión litigiosa relacionada con el mundo laboral de su empresa (actos de conciliación y jurisdicción social).

Algunos apuntes sobre las formas sociales en España

Sociedad de Responsabilidad Limitada

La mayoría de los empresarios españoles, se decantan por este tipo de sociedad. Su característica principal es que los socios no tienen que responder con su propio patrimonio del riesgo y ventura de la empresa. Los socios fijarán en las escrituras de constitución, aspectos tales como nombre, objeto de la sociedad, domicilio social, división de las aportaciones sociales en participaciones para configurar el capital social (un mínimo de 3.000 Euros que deben desembolsarse íntegramente), forma de administración (uno o varios administradores, que no tienen por qué ser socios), órganos de la sociedad y procedimiento de liquidación de la mercantil. Cabe la posibilidad de constituir una Sociedad Limitada Unipersonal, en la que habrá un solo socio. Su forma de constitución y puesta en funcionamiento resulta muy sencilla, mucho más que en la Sociedad Anónima. Fiscalmente puede resultar mucho más interesante que la fiscalidad de los autónomos. Es la clásica forma de las Pequeñas y Medianas Empresas. Como inconveniente indicar que no es la forma más idónea de acumular capital para acometer riesgos empresariales y para que el accionariado cambie de manos, pues los socios tendrán prioridad cuando alguno de ellos quiera transmitir sus participaciones sociales.

Sociedad Anónima

En este tipo de mercantiles, en las que se exige un mínimo de capital social de 60.000 Euros, el capital se encuentra dividido en acciones libremente transmisibles. El capital social no tiene que desembolsarse en su totalidad a la constitución, bastando un 25%. Tiene muchos puntos en común con la Sociedad Limitada, siendo el principal, la limitación de la responsabilidad al capital aportado, es decir, los socios no responden con sus bienes presentes y futuros en el devenir de la empresa. Requieren, como en las Sociedades Limitas, de unas escrituras de constitución, en las que se fijará el nombre, capital social, división en acciones, objeto de la mercantil, forma de administración y liquidación. Sus obligaciones mercantiles y fiscales son mucho más complejas que en la Sociedad Limitada y en muchos casos, superiores. También pueden tener carácter unipersonal. Indicar también que las Sociedades Anónimas pueden operar en la Bolsa, lo que le permitirá una acumulación de recursos para acometer los distintos proyectos sociales. Lo que es una ventaja respecto a la Sociedad Limitada, las pocas barreras de entrada de nuevos socios, a veces puede convertirse en inconveniente, por la pérdida que puede suponer del control de la sociedad.

Sociedad Colectiva

Este tipo de sociedades se caracterizan porque los socios corren el riesgo y ventura de la sociedad con su propio patrimonio, lo que la hace que no sea un tipo societario muy habitual. Su carácter personalista por encontrarse los socios en muchas ocasiones trabajando para la sociedad, hacen que sea complicada la entrada de nuevos socios. Aquellos que solo aporten su trabajo, se llaman socios industriales. No requieren un mínimo de capital social, pero sí al menos la concurrencia de dos socios.

Sociedad Comanditaria

Muy parecida a la Sociedad Colectiva, también es muy poco usual en la actualidad. Concurren en este tipo de mercantiles, dos tipos de socios, los comanditarios que no responden con su patrimonio personal, sino simplemente con el aportado, además de que se encuentran fuera del canal de decisiones de la empresa y los socios colectivos, que trabajan para la misma y gestionan la empresa, pero que responden con su patrimonio particular.

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